
Tras la impresion del Taj y lo ajetreado de una ciudad como Agra nos dirigimos a una tranquila y bonita ciudad, Bundi, con muy escasos turistas (una francesa que se la pego con una moto y tuvimos que consolar y pocos mas), buena mesa y una habitacion de hotel encantadora con vistas a un lago y mucha, mucha tranquilidad. De vez en cuando con tanto ir de aca para alla hacen falta dos o tres dias para mirar el infinito y no hacer nada en especial. Bundi tiene un palacio muy interesante escavado en una roca que domina la ciudad, y donde no ha mucho corrian los caballos, ondeaban los saris y blandian las espadas entre bailes, opulencias y otras debilidades mundanas.
Nota: Jose se ha apoderado del blog y es lo mas cursiiii del mundo!!!!!!!!!!!!!.
Os cuento yo: Bundi nos ha dado un respiro de tanta aglomeracion de gente y tanta basura, ademas encontramos un cuarto mu chulo que daba al lago, con pinturas en las paredes y una zona en plan tumbona de maraha.
Por cierto del Rahastan viene el termino maraha, en verdad es Maharaja y realmente vivian mu pero que muy bien.
Despues de Bundi nos fuimos a Udaipur, parando antes en una ciudad que le llaman Chittor y que tiene un fuerte con palacios brutal, vamos que tienes que visitarlo con motillo o algo porque andando es imposible, pues alucinadad con precio: uno con un tuctuc que nos llevo de la estacion de tren al fuerte, estuvo 3 horas recorriendolo con nosotros y guardandonos mientras las mochilas y despues a la estacion de bus por 3 euros!!!!
total continuamos en bus a Udaipur.